“Bikini medicine”
Históricamente, en el sector de la medicina, la salud de una mujer ha estado centrada en sus años reproductivos aplicando lo que se llegó a llamar “la medicina del bikini” (1)
Este concepto deriva de una creencia errónea de pensamiento asumiendo que la salud de las mujeres sólo difiere de la de los hombres en aquellas partes del cuerpo que un bikini puede cubrir.
Esta visión limitada de la salud de la mujer, aunque cubre aspectos relevantes, excluye otros muy importantes
Un estudio reciente (2) nos muestra que la investigación de la salud en las mujeres permanece desproporcionadamente enfocada en sus años reproductivos, particularmente en el embarazo, dejando de lado otros aspectos de su salud bio, psico, social e incluyo el enfoque espiritual; nuestras creencias.
¿Bikini Yoga?
Inmersos en una estructura social donde la atención puesta hacia el exterior predomina frente a la tan necesitada mirada interna, es posible que las mujeres que practicamos yoga podamos llegar a asumir que lo único que nos separa del género masculino, cuando estamos en la esterilla, resulten ser aquellas partes de nuestra anatomía que se pueden cubrir por un bikini; los pechos y el aparato reproductor femenino.
En la actualidad la pelvis femenina, en su versión puramente anatómica, ha tomado, afortunadamente, un poco mucho más protagonismo. Es muy esperanzadora esta nueva incorporación, pero aún nos falta a mi criterio, incorporar a los habitantes de nuestra pelvis femenina, cómo se relacionan entre ellos y cómo “dialogan” con nuestro cerebro. Si introduzco el ingrediente del humor, cuando reducimos la visión en la práctica del yoga femenina a los huesos de la pelvis ¿Igual estamos en la era de Bikini Yoga años 60?
Una mirada hacia delante en la ciencia y en el yoga
Actualmente, los investigadores recomiendan (3) que las publicaciones, las fundaciones y los investigadores trabajen en conjunto para ampliar la comprensión social y científica de la salud en las mujeres, asegurándose que las mujeres, de cualquier edad, se encuentran atendidas de manera efectiva y apropiada tanto en la investigación científica como en la atención sanitaria, tal y como ya señalaba en su momento la Dra. Wenger (4)
Paralelamente, es hora de crear un nuevo enfoque en la práctica de yoga y la mujer considerando nuestra bella danza hormonal para que la práctica en la esterilla de yoga se acompase con lo que necesitamos en nuestro itinerario de vida en un cuerpo de mujer.
Las mujeres somos obras de arte fluctuantes con nuestra danza hormonal que comunica nuestro cuerpo de mujer con nuestro cerebro. Mi propósito ha sido y sigue siendo re enmarcar la práctica de yoga de manera singular y trascendente a cada etapa vital femenina: ciclo menstrual, ciclo maternal, ciclo menopausal para elegir con consciencia, ciencia y evidencia creando yoga de mujer.
REFERENCIAS
- https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/01.cir.0000117292.19349.d0
- Nazareth Castellanos “Neurociencia del cuerpo”
- https://www.liebertpub.com/doi/10.1089/jwh.2021.0425
- https://cfmedicine.nlm.nih.gov/physicians/biography_330.html
